Resistencia extrema: atleta paraguayo comparte su experiencia en ultramaratones

Asunción, Agencia IP.- En el marco del programa Tribuna, emitido por Paraguay TV, el atleta e instructor Alejandro Pelozo compartió su experiencia en carreras de resistencia extrema, conocidas como «Backyard Ultra», y en ultramaratones, destacando que este tipo de desafíos va mucho más allá del cuidado físico y se convierte en una verdadera filosofía de vida.
Las competencias de resistencia extrema incluyen pruebas como las ultramaratones, carreras que superan la distancia tradicional de 42 kilómetros, y formatos como la «Backyard Ultra», en la que los participantes deben completar un circuito de aproximadamente 6,7 kilómetros en el lapso de una hora, repitiéndolo de manera consecutiva hasta que solo un corredor logra continuar. Este tipo de pruebas exige, además de una gran preparación física, resistencia mental, estrategia y capacidad de recuperación.
Aunque ha representado a Paraguay en competencias internacionales, Pelozo se define con modestia como corredor amateur. «Siempre lo hice sin percibir un sueldo, por pasión», afirmó, subrayando que su vínculo con el deporte se ha construido sobre el compromiso personal y la constancia.
El deportista explicó que, si bien muchas personas comienzan a entrenar por motivos de salud, con el tiempo descubren una dimensión más profunda. «El rigor, el agotamiento y la fatiga pueden llevar al ser humano a manejar mejor su existencia. Esto va más allá de la salud; es algo muy profundo», reflexionó.
Pelozo recordó algunos de los hitos de su trayectoria, como una exigente jornada en la que completó 40 kilómetros en múltiples vueltas, lo que posteriormente lo llevó a competir en una ultramaratón de 24 horas en Francia, donde recorrió 169 kilómetros representando al país. En ese proceso, destacó que los desafíos surgen de manera progresiva: «Uno empieza con 5 o 10 kilómetros, luego la maratón, y después el cuerpo pide más».
El atleta relató que su primera experiencia en una carrera de 24 horas fue un punto de inflexión. Sin conocer con exactitud la distancia, logró recorrer 140 kilómetros y quedarse con el primer lugar, lo que posteriormente le abrió las puertas a competiciones internacionales. «Esto no se logra de un día para otro; es la suma de años de entrenamiento y de conocer el propio cuerpo», explicó.
Uno de los aspectos clave de este tipo de pruebas es la fortaleza mental. Según Pelozo, no existe una fórmula única para entrenarla, sino que se desarrolla con la experiencia y la disciplina. «La mente no tiene entrenador ni nutricionista; se forma con el tiempo, entrenando incluso en soledad y sometiendo al cuerpo a un rigor sano», señaló.
En ese sentido, enfatizó la importancia del autoconocimiento para saber cuándo avanzar y cuándo detenerse. Recordó una competencia en Paraguay en la que, tras 16 horas de carrera por un terreno técnico y exigente, decidió abandonar pese a sentirse en condiciones de continuar. «Podía seguir, pero entendí que era momento de frenar. El equilibrio está en conocerse», afirmó.
El entrenamiento de Pelozo combina distintas disciplinas, incluyendo ciclismo, con recorridos de hasta 150 kilómetros, además de sesiones de velocidad y de largas distancias. Su rutina incluye entrenamientos desde tempranas horas de la mañana, adaptándose incluso a las condiciones climáticas del país.
En cuanto a la preparación física, destacó la importancia de una alimentación equilibrada, el descanso adecuado y de la asesoría profesional. «No es solo correr; requiere planificación, equipamiento y acompañamiento. Sin eso, el riesgo de lesiones y frustración es alto», advirtió.
Finalmente, el atleta valoró el creciente interés por la actividad física en Paraguay, especialmente entre personas mayores, y celebró que cada vez más ciudadanos se animen a adoptar un estilo de vida activo. «Venimos de una cultura sedentaria, pero estamos cambiando. Es importante mostrar estas experiencias para motivar a otros», concluyó.



